Isla de las Palmas, Carolina del Sur — Lo que comenzó como una jornada más de trabajo haciendo entregas de comida terminó convirtiendo a un venezolano en el héroe de un accidente que pudo haber tenido un desenlace aún más trágico.
Alberto se encontraba realizando un servicio de delivery cuando presenció un violento choque frontal en el Isle of Palms Connector. Sin pensarlo dos veces, corrió hacia los vehículos siniestrados mientras uno de ellos comenzaba a incendiarse.
En entrevista exclusiva con Nuestro Estado, recordó el momento que lo impulsó a actuar.
“Solo que me vi en la necesidad de sacar a los chicos antes de que el auto se incendiara… yo sentí en mi corazón que debía hacerlo porque había personas en el auto.”
De acuerdo con las autoridades, un joven de 16 años que conducía una camioneta Ford F-150 fue citado por manejo imprudente. La investigación preliminar señala que el adolescente cruzó la línea central de la vía y chocó de frente contra un vehículo que circulaba en sentido contrario.
Tras el impacto, la camioneta terminó volcada sobre uno de sus costados y comenzó a incendiarse. El conductor del otro automóvil quedó atrapado muy cerca de las llamas, mientras un tercer vehículo logró remolcar ese automóvil para alejarlo del fuego.
En total, tres personas fueron trasladadas por los servicios de emergencia a hospitales de la zona, y los bomberos tuvieron que utilizar equipo especializado para rescatar al conductor de uno de los vehículos.
Mientras los equipos de emergencia llegaban al lugar, Alberto hizo lo que pocos estarían dispuestos a hacer: acercarse a un vehículo envuelto en humo y llamas para ayudar a quienes estaban atrapados.
Uno de los ocupantes de la camioneta le escribió a Alberto diciéndole:
“Solo queria decirte gracias por todo. tu salvaste ambas de nuestras vidas. dios te bendiga.”
Su acto de valentía también tuvo consecuencias personales.
Según una campaña de GoFundMe creada por su primo, Alberto sufrió una profunda laceración en el antebrazo izquierdo mientras rescataba a las víctimas. La lesión lo mantendrá fuera de su trabajo durante su recuperación, dejándolo temporalmente sin el ingreso con el que cubre sus gastos diarios.
“Quienes conocen a Alberto saben que es una persona humilde, trabajadora y siempre dispuesta a ayudar a los demás. Nunca buscó reconocimiento ni atención. Simplemente vio a personas en peligro e hizo lo que creyó correcto”, escribió su familiar en la recaudación de fondos.
La familia explicó que el dinero recaudado será destinado a cubrir gastos médicos, salarios perdidos y los costos diarios mientras Alberto se recupera de sus lesiones.
Lo que Alberto hizo aquel día no fue producto del entrenamiento ni de la obligación. Fue una decisión tomada en cuestión de segundos que, para varias personas, pudo haber significado la diferencia entre la vida y la muerte.










