Según el Washington Post, 41 estados y el D.C. han decidido demandar al gigante tecnológico Meta, alegando las funciones de sus apps Instagram y Facebook perjudican a los menores, creando adicción, ansiedad y depresión.
Hasta la mañana de hoy, al menos 42 estados del país se han unido para llevar a cabo una demanda al gigante tecnológico Meta, con el deseo de buscar regular y limitar la influencia que sus apps Instagram y Facebook poseen en niños y adolescentes.
La demanda proviene de un grupo de fiscales generales de 33 estados; los cuales han presentado sus documentos a una corte federal en el Distrito Norte de California. Por su parte, otros 9 fiscales generales han incluido la suya en los sistemas judiciales de sus propios estados. Con 42 estados dentro de la pugna, Meta se ve en una situación legal compleja.
De acuerdo a un comunicado de prensa de la oficina de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, entre los estados que apoyan la demanda federal se encuentran California, Colorado, Luisiana, Nebraska, Carolina del Sur, Washington y Wisconsin.
Algunos funcionarios de estos estados alegan que esta es otra medida que busca obtener protección a los menores de edad frente a los riesgos del internet.
Fiscal General de Carolina del Sur se une a la demanda en contra de Meta
La demanda hacia Meta alega que las RRSS Instagram y Facebook “diseñó y desplegó a sabiendas funciones perjudiciales que crean adicción a niños y adolescentes a propósito”. Algo que el Fiscal General de Carolina del Sur Alan Wilson apoya en su totalidad.
Según un comunicado del fiscal general de Carolina del Sur, “la empresa diseñó y desplegó a sabiendas funciones nocivas en Instagram y otras plataformas de redes sociales que crean adicción en niños y adolescentes. Al mismo tiempo, Meta aseguró falsamente al público que estas funciones eran seguras y adecuadas para usuarios jóvenes.”
La demanda reclama daños económicos y el fin de las prácticas de la empresa que, según el Estado, infringen la ley.
“No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras las grandes empresas tecnológicas siguen adoptando comportamientos que, a sabiendas, perjudican a nuestros hijos e infringen la ley”, afirmó Wilson en un comunicado.
Según documentos obtenidos por la AP, Meta tiene conocimiento sobre el daño que causa en los menores de edad, así como la proliferación de discursos de odio. Aún así, se niega a reconocerlo y trabajar en contra de ello.
Por su parte, Meta se defendió de estos señalamientos por medio de un comunicado:
“(compartimos) el compromiso del fiscal general de proporcionar a los adolescentes experiencias seguras y positivas en línea, y ya hemos introducido más de 30 herramientas para apoyar a los adolescentes y sus familias”.
“Nos decepciona que, en lugar de trabajar de forma productiva con empresas de todo el sector para crear normas claras y adecuadas a la edad para las numerosas aplicaciones que utilizan los adolescentes, los fiscales generales hayan elegido este camino”
Por su parte, un artículo del 2021 proveniente del Wall Street Journal dejó en claro que al menos 17% de adolescentes vieron sus problemas alimentarios empeorarse luego de pasar tiempo en Instagram, mientras que un 13,5% experimentó iguales resultados con respecto a las ideas de suicidio.




