Las clases han comenzado en ciudades como Savannah, en la cual la ola de calor ha empujado a las temperaturas por sobre los 100 grados. ¿Cómo podemos educar a nuestros hijos para mantenerse hidratados mientras juegan en el receso? Aquí te dejaremos unos consejos que puedes aplicar para mantener a tus hijos hidratados en medio de la ola de calor.
De acuerdo al NWS, la ola de calor que afecta a buena parte de los EEUU se mantendrá por algunas semanas más. Con niños iniciando el nuevo período escolar en ciudades como Savannah, cuyas temperaturas han sobrepasado los 100 grados, es importante educar a los hijos a mantenerse hidratados en el receso.
Fuera del aula, los niños estarán en los patios de recreo y los estudiantes mayores se están preparando para la primera temporada deportiva del semestre. Y con temperaturas tan altas afectándolos directamente, se pueden presentar síntomas de la enfermedad del calor. Como sucedió en el evento más reciente de entrega de útiles escolares en Savannah.
¿Cómo podemos evitar que nuestros hijos sufran de la enfermedad del calor mientras se encuentran en la escuela? Estos son algunos consejos que pueden servirte
5 Consejos para mantener tus hijos hidratados de vuelta a la escuela
Los niños menores de 9 años corren un riesgo especial de sufrir golpes de calor. Parte de la razón es el comportamiento -muchos niños pueden distraerse tanto que no notan los efectos de las altas temperaturas-, pero otros factores son físicos.
“Imagina que tienes una patata y quieres cocinarla”, explica el climatólogo Camilo Mora, profesor de la Universidad de Hawai en Manoa.
Si es una patata grande, al calor le costará llegar a su núcleo. Pero las patatas más pequeñas se cocinan mucho más rápido, ya que el calor puede llegar rápidamente a su centro. “Eso es exactamente lo que ocurre con los niños”, afirma Mora. “Los niños son como la patata pequeña en la que el calor puede llegar más rápido al núcleo. Mientras que en un adulto, a ese calor le cuesta más llegar al centro y cocinarnos”.
#1 Agrega al bolso escolar una botella recargable con agua
Antes del comienzo de clases, debes conversar con tu pequeño sobre los peligros de jugar mucho tiempo bajo el sol. Como mencionamos antes, los niños tienden a distraerse y no toman suficiente agua. También, sus cuerpos no sudan como el de los adultos.
La recomendación es entonces recordarle a los niños que deben tomar frecuentemente agua mientras juegan en el receso. Tomar descansos de la luz solar directa. Así como dejarle en claro que en caso de sentirse mal, debe comunicarlo al docente o a algún miembro del personal.
Algunas señales de que puede estar sufriendo por el calor es que se sienta mareado, tenga dolor de cabeza, esté sonrojado y que le cueste concentrarse para hacer la tarea en clases.
#2 Ser precavido a la hora de practicar deportes
Especialistas recomiendan que los niños tomen descansos para tomar agua cada 20 minutos. Así como que se limiten las actividades al aire libre a al menos 2 horas. Adicionalmente, estos deportes no deben practicarse cuando el sol y la temperatura esté en su pico. Padres y escuelas deben abogar porque los uniformes cubran los niños del sol, puedan descansar entre prácticas y que los coach tengan presentes tanto la hidratación como las posibles señales de agotamiento por calor.
#3 Ten en cuenta que las superficies pueden estar calientes y ocasionar lesiones
Es fácil olvidar que, por mucho calor que sintamos cuando estamos al aire libre con temperaturas abrasadoras. Objetos como los juguetes del jardín, el parque infantil y los muebles del patio de recreo están aún más calientes. La recomendación entonces es ser precavidos al momento de entrar al patio de juego. Evitando entrar en contacto directo con superficies que puedan estar calientes y causar daño. Aconsejar a los niños a tocar estas superficies con el dorso de su mano. Oesperar en la sombra si siente que hay mucho calor pueden ser alternativas.
#4 Mantén a su alcance bebidas para tenerlos hidratados
El agua no es la única bebida que un niño puede consumir para evitar la deshidratación. Otras opciones pueden ser bebidas achocolatadas, leche, bebidas con electrolitos. Por otro lado, bebidas muy azucaradas o con cafeína podrían contribuir a su deshidratación. Por lo que recomendamos evitarlas en las loncheras por esta temporada.
#5 Enseñar a nuestros hijos a detectar las señales y comunicarlas
Finalmente, debemos enseñar a nuestros hijos sobre las posibles señales de deshidratación. El estar mucho tiempo bajo el sol puede hacer que se siente más calientes de lo regular, que les duela la cabeza, les cueste concentrarse en clases, se vean sonrojados o muy pálidos. Si tienen mareos o desean vomitar son otras señales de peligro. Recordemos a nuestros niños que deben acudir a enfermería o sus maestros en caso de sentirse mal justo después del receso o la práctica deportiva.


